Qué preguntar para hacer un buen dimensionamiento de Hardware.

Preguntas básicas y recomendaciones para obtener la información necesaria de un cliente, para entender sus necesidades de hardware y cubrirlas de la mejor manera.

Esta entrada aplica tanto para personas de ventas como preventa. Está dirigida a principiantes, pero puede servir de recordatorio o “checklist” para asegurar que tenemos toda la información necesaria. Primero escribo el cuestionario y más adelante desarrollo sobre este.

Cuestionario

  • En general. ¿Cuántos servidores necesita? ¿En qué formato? Torre, Rack o Blade. ¿Qué tipo de solución busca? Cloud, Analytics, Virtualización, etc…
  • En los servidores. ¿Qué modelo de procesador? ¿Cuánta memoria? ¿Cuánto espacio en disco? ¿Tipo de discos y arreglo?
  • En soluciones grandes. ¿Qué tipo conectividad? ¿Cuántos puertos? ¿SAN o NAS? ¿FC, iSCSI o FCoE? ¿Funcionalidades del Almacenamiento Centralizado? ¿Respaldos? ¿VTL o Tape?
    ¿Va a tener crecimientos? ¿Qué porcentaje anual?
    ¿Que tipo de garantía y soporte necesita? ¿Cuántos años? ¿Cuánto tiempo de respuesta y solución?
  • En el centro de datos. ¿Hay accesos adecuados para recibir el equipo? ¿Tiene espacio suficiente para alojar la solución? ¿Tiene energía y enfriamiento adecuados para mantener la solución? ¿El piso falso soporta el peso de la solución? ¿Qué tipo de alimentación es su estándar? ¿Trifásica, monofásica, 120V, 220V, 30A, 60A? ¿Qué tipo de conectores prefiere?

Con este breve cuestionario podemos reunir bastante información para hacer o solicitar una arquitectura de hardware para nuestro cliente. A continuación detallo sobre estas preguntas.

Información indispensable.

Primero debemos preguntar por la cantidad de servidores y el formato requerido, pueden ser formato Torre, Rack o Blade (BladeCenter, Flex System, NextScale o iDataplex).

Es importante saber también, el tipo de solución que el cliente busca, como: Virtualización, Cloud, Analytics, Escritorios Virtuales, Cómputo de Alto Rendimiento (Cluster), Aplicaciones “Standalone”, etc…

Lo mas indispensable que necesitamos saber sobre un servidor, es por supuesto, el modelo del procesador y la cantidad de RAM. Si podemos conseguir el modelo exacto, no hay nada que hacer, mas que añadirlo.

Si el cliente no tiene experiencia o información específica sobre el modelo de procesador que necesita, podemos preguntar por el número de núcleos (cores) que desea, por procesador; la velocidad del BUS (GHz) y la caché. Con esta información, nosotros mismos podemos mencionarle qué modelos cumplen con tales características y acordar con el cliente, el modelo en específico.

Si el cliente no tiene ninguna idea de estos datos, preguntamos por el tipo de aplicación o aplicaciones que va a ejecutar en la nueva infraestructura, número máximo de usuarios simultáneos, etc… mientras más abundante sea la cantidad de información que obtengamos de los aplicativos, más precisa será nuestra arquitectura propuesta.

La memoria del sistema (RAM) es la segunda cosa más importante que necesitamos saber. Aunque es muy importante también, no es tan costosa en general, como los procesadores. Y puede ser reemplazada de manera relativamente fácil.

Para elegir las tarjetas de memoria adecuadas, debemos saber la cantidad total que el cliente requiere. Teniendo este dato, solo dividimos entre el número de ranuras a utilizar. Las tarjetas de memoria también tienen especificaciones, como: tamaño, velocidad, ranks, etc… pero la herramienta de configuración solo nos permitirá añadir tarjetas compatibles, aunque eso no exenta a quien configure, de hacer las validaciones correspondientes en COG, Interoperability guides, etc…

La siguiente pregunta que debemos hacer, es sobre la cantidad de espacio en disco duro que se requiere por servidor. En cuando a discos duros, preguntaremos el tipo de disco (SAS, NL SAS, SATA, Estado Sólido), capacidad de cada disco, número de revoluciones por minuto (7.2K, 10K, 15K). Además debemos preguntar por el arreglo (RAID) y de ser posible, la cantidad de memoria para la tarjeta controladora de arreglos.

Información complementaria.

Con lo anterior, ya tenemos definidas las capacidades de cómputo de los servidores, sin embargo, es necesario conocer también, la forma en que se van a comunicar entre sí, es decir, la conectividad. La comunicación entre los servidores, puede ser por Ethernet a 1Gb, 10Gb  o 40Gb. Podemos preguntar al cliente, cuántos puertos requiere, cuál es la velocidad de su red actual y si planea aumentarla, de tal manera que nuestra arquitectura propuesta, pueda conectar sin problema.

Para Sistemas de Cómputo de Alto Rendimiento (Clusters) también existe el protocolo de conectividad Infiniband.

En soluciones de alta disponibilidad, lo más indicado es que el almacenamiento esté centralizado, es decir, en una SAN o NAS. Para lo cual, necesitamos saber el tipo de conectividad que el cliente busca (FC, iSCSI, FCoE). La capacidad máxima que el cliente busca, incluyendo crecimientos, IOPS, número máximo de discos y expansiones, funcionalidades del equipo (FlashCopy, Mirroring, EasyTier, ThinProvisionig, Storage Virtualization, etc…). Con esta información podemos determinar cuál es el equipo de almacenamiento que cubrirá las necesidades del cliente.

No olvidemos preguntar al cliente si ya cuenta con una solución de Respaldos y de qué manera. Los respaldos pueden realizarse en discos, en un Librería de Cinta Virtual (VTL) o en Sistemas de Almacenamiento en Cinta tradicional (Tape).

Una vez cubierta la necesidad inmediata, podemos ofrecer al cliente infraestructura adicional para Crecimientos, para lo cuál, necesitamos saber el porcentaje de crecimiento anual de sus operaciones, usuarios, datos, etc… Esta capacidad adicional se debe añadir a la propuesta, dependiendo en qué aspecto crezca.

Normalmente la vigencia de los equipos es de 3 años, aunque hay clientes que extienden las garantías y soporte hasta por 5 años; y en casos menos frecuentes, por más tiempo. También debemos hacer esta pregunta. También es importante aclarar al cliente la diferencia entre tiempo de respuesta y tiempo de solución a un problema. Siendo el tiempo de respuesta, aquél que tarda el fabricante o proveedor de soporte, en responder a una petición, vía telefónica generalmente. Y tiempo de solución, es el tiempo en que el problema queda resuelto completamente.

La información sobre el Centro de Datos, se puede abordar desde los primeros acercamientos con el cliente, sin embargo, resulta indispensable hacerlo cuando hemos entregado nuestra propuesta, para indicarle al cliente, que tipo de PDU’s, conectores, UPS’s, etc… estamos proponiendo. Entonces el cliente dirá si puede soportar dicha arquitectura, si puede hacer las adecuaciones necesarias para recibir la solución o si habrá que modificar la propuesta, para que se adapte a las instalaciones y capacidades del cliente.

A grandes rasgos, si contamos con la información anteriormente descrita, podremos hacer una buena propuesta de arquitectura de hardware.

Muchas veces el cliente tendrá información aproximada, no exacta de lo que necesita. En tal caso, podremos hacer una propuesta consultiva basada en nuestra experiencia, de tal forma que se cumpla con las necesidades del cliente y la recomendación es proponer soluciones lo mas cercanas posible a la descripción del cliente, sin ser inferiores en capacidades, es decir, la solución superior más cercana.

Hasta aquí esta entrada. Es probable que haya olvidado algo, pero es una buena referencia para saber qué tipo de preguntas hacer a nuestros clientes.
A las personas de ventas, les servirá para tener en cuenta, qué información les será pedida para configurar una solución.

De antemano les agradezco que compartan la publicación y comenten para enriquecerla.

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